Este otoño comenzo a ritmo tropical en Barcelona... con la llegada de muchos amigos cumbiancheros de todas partes. Elmayonesa llego desde Estonia para hacer varios shows en la ciudad, junto a El Remolon y Cherman en el nuevo ciclo TropiCanna, con la presencia estelar de VJ O'Video y su Opendesktop al mando de las visuales... y junto a Le Freak Selector y su Reactable Global Sound en el festival de La Merce. Tambien arrojo sus rimas en el escenario del Apolo de la mano de nuestros amigos de United Global Beats donde tambien Fauna desplego su potente show. Mata Hari y Ion Din Anina oficiaron de perfectos anfitriones...
La misma semana, Kumbia Queers hicieron show tambien en Apolo, contando con el invitado de luxe Pablo Lescano, que estaba de gira con Damas Gratis...
El cumple de DJ Face-Tic en el Boulevard conto con la presencia en la cabina de Un Mono Azul y Canibal Negro... y tambien con la presencia ineludible deDJ NiceNoise y Tropical Terror, arrojando sus moombahs mas afilados...
Doma Tornados presento su nuevo disco Ritmo Latido en la segunda edicion de TropiCanna, con show intimo de Fauna incluido y visuales de VJ EletroIman... y El Timbe nos ha hecho bailar a todos como cabrones en el Pulgas Mix...
Que buena salud para la family tropical de Barcelona!!
Gracias a todos por haber pasado por aqui... y ya saben, el que quiera venirse... que chifle :)
A Miss Bolivia y Kumbia Queers sólo las separan las tres cuadras que distancian la casa de la primera, en Villa Urquiza, de la sala de ensayo del sexteto, porque son muchas las coincidencias. Aunque la máxima es su reivindicación de la diversidad tanto sexual como de las subculturas urbanas, la pista de baile es soporte para un discurso con la cumbia en el rol estelar. “La palabra queer (cuestionamiento de la normatividad sexual) nos parece muy abierta”, explica la guitarrista Pilar Arrese. “Somos lo que queremos, y nos encanta la apertura sexual y musical. En eso radica el chiste, lo interesante o lo peligroso”. Pero sus canciones están exentas de la obviedad militante. “No sólo abordamos temas de amor para muchachas”, enfatiza Paz Ferreira -alias Miss Bolivia-, a lo que la violera del combo femenino suscribe: “Una mujer cantándole a otra o un grupo conformado exclusivamente por chicas es llamativo. Pero Pappo le hablaba a los hombres, y nadie le preguntó si era gay”.
Ambas pertenecen a una generación de artistas nacida en el rock y en la electrónica que, por diferentes motivos, tras el estallido social que signó la década pasada, encontró en la cumbia la banda de sonido de su liberación frente a la incertidumbre sociopolítica, y su manera de sintonizar a Buenos Aires con Latinoamérica. “El rock era música de baile, y acá dejó de serlo. Como somos extremistas, nos fuimos a la cumbia para movernos un poco”, justifica Pilar, también parte del grupo de garage punk She Devils. Mientras que Paz, que durante sus años en los EE. UU. se identificara como Deadhead (fan de Grateful Dead), confiesa: “La clave de lo que quiero hacer hoy pasa por la ‘cumbia rap’. Es una decantación que fue a parar a un sonido más digital e incluso elitista”. Pero a pesar de que intentan resignificar la impronta marginal que en la Argentina se le enchapó a la movida tropical, su matriz principal es la “cumbia roots”, la colombiana. “La de acá no es caribeña. Es más lenta y oscura”, resume.
Aunque ninguna esconde su debilidad por la cumbia villera. “Es remántrica”, afirma Miss Bolivia. Y es que el culto por el estilo es tal que Kumbia Queers contó con Pablo Lescano, de Damas Gratis, como productor de su segundo CD, La revancha del tropipunk . Recuerda Arrese: “Pablo nos vio tocando en una fiesta, y se nos acercó porque se copó con lo que hacíamos”. Es cierto que el combo no se enfrentó aún a los cumbieros locales, pero giró ya por Europa, EE. UU. y México, y hasta vio editado su debut, Kumbia nena (07), en Japón. A su vez, Ferreria recién editó su primer álbum, Alhaja . “Si bien toco con DJ onda rap y ellas con una formación, coincidimos en que nos cagamos en los fundamentalismos musicales”. El objetivo es mantenerse y crecer. “Rescato mucho a Los Auténticos Decadentes por pioneros y por la forma divertida de decir cosas muy jodidas”, opina la violera. “Nos gustaría ser ‘Las Auténticas Decadentes’, y hacer bailar a todos con algo súper político”.
Por Yumber Vera Rojas